Abonos organicos y sustancias humicas

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La importancia del estudio y del manejo de las sustancias húmicas, radica en la gran influencia que tienen sobre el crecimiento y desarrollo de los cultivos, tanto en forma directa como indirecta. Los efectos indirectos se refieren al papel de las sustancias húmicas en el mejoramiento de la fertilidad del suelo y específicamente en los atributos físicos, químicos y biológicos del mismo. Los efectos directos se relacionan con la absorción de las sustancias húmicas por las plantas cultivadas y los cambios que promueven en el metabolismo de las mismas, lo cual finalmente puede reflejarse en una mayor tolerancia de las plantas a los estreses ambientales y una mejor producción y calidad en las cosechas.

Las sustancias húmicas en el suelo contribuyen a mejorar la actividad microbiana del mismo (bacterias, hongos y actinomicetos), lo cual resulta en mejores condiciones para el establecimiento de las raíces y consecuentemente de la planta. Asimismo incrementan la capacidad de retención de humedad, aumentan la capacidad de intercambio iónico, elevan la disponibilidad de micronutrimentos por medio de la quelatación, contribuyen en la formación de la estructura granular, auxilian en la degradación o inactivación de sustancias tóxicas, mejora la capacidad amortiguadora del suelo en el pH en las sales, entre otros efectos.

Las sustancia húmicas pueden ser absorbidas por las plantas y semillas e intervenir en su metabolismo. Esto favorece la germinación de las semillas, el crecimiento radical, la absorción nutrimental, etc.

La materia orgánica de los terrenos agrícolas es uno de los indicadores de la calidad del suelo. El contenido deseable de materia orgánica en los suelos es de 3.5%, con excepción de los andisoles donde se buscan valores del 13.5%. El humus o sustancias húmicas constituyen la mayor proporción (65-75%) de la materia orgánica. El aporte de abonos orgánicos a los terrenos, es la forma más eficaz para elevar el contenido de materia orgánica. Para esto se prefieren los abonos que tienen un alto índice de humificación (40%), ya sea porque se ha avanzado en el proceso de formación de las sustancias húmicas mediante el compostaje, o porque contenga una gran cantidad de compuestos orgánicos precursores de las sustancias húmicas. Para aquellos lugares donde no se tiene una fuente suficiente de abonos orgánicos, se recomienda utilizar sustancias húmicas concentradas.

Las sustancias húmicas concentradas se utilizan en forma sólida o líquida. Generalmente la forma sólida se maneja directamente al suelo, siendo la principal fuente las compostas o los estiércoles maduros, aunque se ofertan en el mercado materiales concentrados como la leonardita (yacimientos de carbón oxidado). La forma líquida puede manejarse vía foliar o vía suelo. La fuente principal de la presentación líquida que se ofrece comercialmente es la leonardita, las cuales comenzaron a utilizarse en México a principios de los años 90 del siglo pasado, aunque se encuentran materiales como “humus de composta o vermicomposta”.

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1 Comentario

  1. noticias

    guaaa!! me encanta el blog, estan preciosas ya me guataria tener las mias asi de bonitas

     
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